La cuenta de porotos
Cada carta, cada cábala y cada canto suman a la vista. Cuando la mano pasa lo que te falta, la cuenta se prende fuego.
Chanta es un truco roguelike. Jugás contra gauchos con mañas, juntás porotos cantando truco y envido, y pasás por la pulpería a comprar cábalas, mates y estampitas que rompen las reglas. Para ganar vas a tener que cantar sin tener nada, y aprender a darte cuenta cuándo te están chanteando.
Cada carta, cada cábala y cada canto suman a la vista. Cuando la mano pasa lo que te falta, la cuenta se prende fuego.
Entre partida y partida abrís sobres, cajitas y bolsitas de cábalas, mates y estampitas que rompen las reglas.
Cada pago termina con un patrón en su propio escenario y con una regla del truco rota. Se apaga la luz y llega a la mesa.
Cuando mienten, los rivales se delatan: el resero se acomoda el sombrero, la tía guiña el ojo equivocado, el cheto mira para otro lado. Pero a veces lo hacen sin mentir.

Lo que ganás por no quiero no suma porotos: solo lo querido.

No podés irte al mazo, y cada mano que perdés sin cantar le da 8 puntos.

No podés cantar truco: solo querer o no querer el suyo.

El envido no suma porotos.

En cada mano elige un palo, el que más tiene, a la vista: ese palo le gana a todos los demás.

Cada canto que perdés le da 2 puntos extra.

Juega con 4 cartas en la mano.

Se cartea: una vez por mano tira una a la vista y se queda con la mejor de tres del mazo.